Colores que se ahondan al mojarse
Los senderos de arena blanca beben la lluvia y se afirman bajo los pies; las tejas rojas y los muros de piedra se vuelven más profundos cuanto más se mojan. Esperar a que pase el chubasco bajo el alero es parte del silencio de la aldea. Cuando escampa, los senderos vuelven despacio al blanco.
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